Grupo farmacoterapéutico: Agentes antineoplásicos (antraciclinas y sustancias relacionadas), código ATC: L01DB01. Mecanismo de acción
El principio activo de Caelyx pegilado liposomal es clorhidrato de doxorubicina, un antibiótico antraciclínico citotóxico obtenido a partir de Streptomyces peucetius var. caesius. Se desconoce el mecanismo exacto de la actividad antitumoral de la doxorubicina. No obstante, se considera generalmente que la inhibición de la síntesis de ADN y ARN y de la síntesis proteica es responsable de la mayor parte de sus efectos citotóxicos. Esto se debe, con toda probabilidad, a la intercalación de la antraciclina entre pares de bases adyacentes de la doble hélice de ADN, lo que impide su desenrollamiento necesario para la replicación.
Eficacia clínica y seguridad
Se realizó y completó un estudio aleatorizado de fase III en el que se comparó Caelyx pegilado liposomal frente a doxorubicina en el tratamiento del cáncer de mama metastásico, en 509 pacientes. Se alcanzó el objetivo exigido por el protocolo de demostrar al menos una eficacia equivalente de Caelyx pegilado liposomal respecto a doxorubicina: el cociente de riesgos para la supervivencia libre de progresión fue de 1,00 (intervalo de confianza del 95 % para el cociente de riesgos = 0,82–1,22). Los valores terapéuticos del cociente de riesgos para la supervivencia libre de progresión, tras la estandarización por variables pronósticas, fueron concordantes con los obtenidos en la población global por intención de tratar.
El análisis primario de los efectos cardiotóxicos demostró que el riesgo de presentar acontecimientos cardiacos en función de la dosis acumulada de antraciclina fue significativamente menor con Caelyx pegilado liposomal que con doxorubicina (cociente de riesgos = 3,16, p < 0,001). No se observaron acontecimientos cardiacos con Caelyx pegilado liposomal a dosis acumuladas superiores a 450 mg/m2.
Se completó un estudio comparativo de fase III de Caelyx pegilado liposomal frente a topotecán en pacientes con carcinoma epitelial de ovario tras el fracaso de la quimioterapia de primera línea basada en platino, en 474 pacientes. Las pacientes tratadas con Caelyx pegilado liposomal mostraron un beneficio en la supervivencia global (SG) en comparación con las tratadas con topotecán, según indica el cociente de riesgos (HR) de 1,216 (intervalo de confianza del 95 %: 1,000; 1,478), p = 0,050. Las tasas de supervivencia a 1, 2 y 3 años fueron del 56,3 %, 34,7 % y 20,2 % con Caelyx pegilado liposomal, frente al 54,0 %, 23,6 % y 13,2 % con topotecán.
En el subgrupo de pacientes sensibles al platino, la diferencia fue mayor: HR 1,432 (intervalo de confianza del 95 %: 1,066; 1,923), p = 0,017. Las tasas de supervivencia a 1, 2 y 3 años fueron del 74,1 %, 51,2 % y 28,4 % con Caelyx pegilado liposomal, frente al 66,2 %, 31,0 % y 17,5 % con topotecán.
Los resultados fueron similares en pacientes con enfermedad refractaria al platino: HR 1,069 (intervalo de confianza del 95 %: 0,823; 1,387), p = 0,618. Las tasas de supervivencia a 1, 2 y 3 años fueron del 41,5 %, 21,1 % y 13,8 % con Caelyx pegilado liposomal, frente al 43,2 %, 17,2 % y 9,5 % con topotecán.
Se llevó a cabo un ensayo clínico de fase III aleatorizado, abierto, multicéntrico y con grupos paralelos en el que se comparó la seguridad y la eficacia del tratamiento combinado de Caelyx pegilado liposomal más bortezomib frente a bortezomib en monoterapia, en 646 pacientes con mieloma múltiple que habían recibido al menos un tratamiento previo y que no habían progresado con tratamiento basado en antraciclinas. Los pacientes tratados con la combinación de Caelyx pegilado liposomal más bortezomib mostraron una mejora significativa en la variable principal —tiempo hasta la progresión (TTP)— en comparación con los tratados con bortezomib en monoterapia, con una reducción del riesgo (RR) del 35 % (intervalo de confianza del 95 %: 21–47 %), p < 0,0001, basada en 407 acontecimientos de TTP. La mediana de TTP fue de 6,9 meses con bortezomib en monoterapia frente a 8,9 meses con el tratamiento combinado de Caelyx pegilado liposomal más bortezomib. Un análisis intermedio especificado en el protocolo (basado en 249 acontecimientos de TTP) condujo a la finalización anticipada de la evaluación de eficacia. Dicho análisis intermedio demostró una reducción del riesgo de TTP del 45 % (intervalo de confianza del 95 %: 29–57 %), p < 0,0001. La mediana del tiempo hasta la progresión fue de 6,5 meses con bortezomib en monoterapia frente a 9,3 meses con el tratamiento combinado de Caelyx pegilado liposomal más bortezomib. Estos resultados, aunque incompletos, se sometieron al análisis final especificado en el protocolo. El análisis final de la supervivencia global, realizado con una mediana de seguimiento de 8,6 años, no mostró diferencias significativas en la supervivencia global entre las dos ramas de tratamiento. La mediana de la supervivencia global fue de 30,8 meses (intervalo de confianza del 95 %: 25,2–36,5 meses) con bortezomib en monoterapia y de 33,0 meses (intervalo de confianza del 95 %: 28,9–37,1 meses) con el tratamiento combinado de Caelyx pegilado liposomal más bortezomib.
⚠️ Advertencias
Debido a sus diferentes perfiles farmacocinéticos y pautas posológicas, Caelyx pegilado liposomal no debe utilizarse de forma intercambiable con otras formulaciones de clorhidrato de doxorubicina.
Toxicidad cardiaca
Se recomienda que todos los pacientes tratados con Caelyx pegilado liposomal se sometan a una monitorización electrocardiográfica sistemática. Las alteraciones transitorias del ECG, como el aplanamiento de la onda T, la depresión del segmento ST y las arritmias benignas, no deben considerarse necesariamente indicaciones para suspender el tratamiento con Caelyx pegilado liposomal. Sin embargo, un indicador más significativo de efectos cardiotóxicos es el aplanamiento del complejo QRS. Si se produce esta alteración, debe considerarse una evaluación más precisa y sensible del posible daño miocárdico inducido por antraciclinas, es decir, la biopsia endomiocárdica.
Entre los métodos más específicos para la monitorización y evaluación de la función cardiaca, además del ECG, se incluye la valoración de la fracción de eyección ventricular izquierda mediante ecocardiografía o, preferentemente, mediante ventriculografía isotópica (MUGA). Estas exploraciones deben realizarse de forma sistemática antes de iniciar el tratamiento con Caelyx pegilado liposomal y repetirse periódicamente durante el mismo. La valoración de la función ventricular izquierda debe considerarse obligatoria antes de cada administración adicional de Caelyx pegilado liposomal siempre que vaya a superarse una dosis acumulada de antraciclina de 450 mg/m2.
Los procedimientos de exploración y evaluación citados anteriormente, utilizados para la monitorización del rendimiento cardiaco durante el tratamiento con antraciclinas, se realizan en el siguiente orden: ECG, valoración de la fracción de eyección ventricular izquierda y biopsia endomiocárdica. Si los resultados de las pruebas indican un posible daño cardiaco debido al tratamiento con Caelyx pegilado liposomal, debe ponderarse cuidadosamente el beneficio esperado de la continuación del tratamiento frente al riesgo de daño cardiaco irreversible.
Los pacientes con cardiopatía que requieran tratamiento solo deben recibir Caelyx pegilado liposomal cuando el beneficio esperado supere los riesgos para el paciente.
Debe extremarse la precaución al administrar Caelyx pegilado liposomal a pacientes con disfunción cardiaca.
Cuando se sospeche cardiomiopatía, es decir, siempre que la fracción de eyección ventricular izquierda haya disminuido respecto a los valores previos al tratamiento y/o sea inferior a un valor pronóstico relevante (p. ej., < 45 %), puede considerarse la biopsia endomiocárdica y debe evaluarse cuidadosamente si el beneficio esperado de la continuación del tratamiento supera el riesgo de daño cardiaco potencialmente irreversible.
La insuficiencia cardiaca congestiva por cardiomiopatía puede aparecer de forma súbita sin alteraciones previas en el ECG, incluso varias semanas después de la suspensión del tratamiento.
Los pacientes que hayan recibido tratamiento previo con otras antraciclinas deben ser vigilados con precaución. Todo tratamiento previo (o concomitante) con medicamentos cardiotóxicos, como otras antraciclinas/antraquinonas o, p. ej., fluorouracilo, debe tenerse en cuenta al calcular la dosis total de clorhidrato de doxorubicina.
La toxicidad cardiaca también puede producirse a dosis acumuladas de antraciclina inferiores a 450 mg/m2 en pacientes con irradiación mediastínica previa o en aquellos que reciban tratamiento concomitante con ciclofosfamida.
El perfil de seguridad de la pauta posológica recomendada para el cáncer de mama y el cáncer de ovario (50 mg/m2) en pacientes con cardiopatía es similar al de la dosis de 20 mg/m2 en pacientes con SK asociado al sida (véase la sección 4.8).
Mielosupresión
Muchos pacientes tratados con Caelyx pegilado liposomal presentan mielosupresión basal debida a factores como la enfermedad por VIH previa o el tratamiento con numerosos medicamentos concomitantes o previos, o a tumores que afectan a la médula ósea. En los estudios clínicos pivotales en pacientes con cáncer de ovario tratados con una dosis de 50 mg/m2, la mielosupresión fue generalmente de leve a moderada, reversible y no se asoció a episodios de infección neutropénica ni sepsis. Asimismo, en el estudio clínico controlado de Caelyx pegilado liposomal frente a topotecán, la incidencia de sepsis relacionada con el tratamiento fue sustancialmente menor en las pacientes con cáncer de ovario tratadas con Caelyx pegilado liposomal en comparación con el grupo de topotecán. Se observó una incidencia igualmente baja de mielosupresión en el estudio clínico en el que pacientes con cáncer de mama metastásico fueron tratadas con Caelyx pegilado liposomal como tratamiento de primera línea. Por el contrario, en los pacientes con SK asociado al sida, la mielosupresión es una reacción adversa limitante de la dosis (véase la sección 4.8). Debido al posible efecto de supresión de la médula ósea, debe controlarse periódicamente el hemograma durante el tratamiento con Caelyx pegilado liposomal, al menos antes de cada dosis.
La mielosupresión grave persistente puede provocar sobreinfección o hemorragia.
En los estudios clínicos controlados en pacientes con SK asociado al sida, se observó una mayor incidencia de infecciones oportunistas con Caelyx pegilado liposomal en comparación con la pauta de bleomicina/vincristina. Tanto los pacientes como los médicos deben ser conscientes de esta mayor incidencia y adoptar las medidas oportunas cuando sea necesario.
Neoplasias hematológicas secundarias
Como con otros citotóxicos que dañan el ADN, se han notificado casos de leucemia mieloide aguda secundaria y mielodisplasia en pacientes que han recibido tratamiento combinado con doxorubicina. Por ello, todo paciente tratado con doxorubicina debe ser objeto de seguimiento hematológico.
Neoplasias orales secundarias
Se han notificado casos muy raros de carcinoma oral secundario en pacientes que recibieron tratamiento prolongado (más de un año) con Caelyx pegilado liposomal o que habían estado expuestos a una dosis acumulada superior a 720 mg/m2. Se han diagnosticado casos de carcinoma oral secundario tanto durante el tratamiento con Caelyx pegilado liposomal como hasta 6 años después de la última dosis. Los pacientes deben ser examinados a intervalos regulares para detectar la presencia de ulceración o molestias bucales, que pueden ser signo de carcinoma oral secundario.
Reacciones relacionadas con la perfusión
Pueden producirse reacciones relacionadas con la perfusión graves y en ocasiones potencialmente mortales, que pueden caracterizarse como reacciones alérgicas o de tipo anafiláctico, en los primeros minutos del inicio de la perfusión de Caelyx pegilado liposomal, con síntomas como asma, sofocos, erupción urticarial, dolor torácico, fiebre, hipertensión, taquicardia, prurito, sudoración, dificultad para respirar, edema facial, escalofríos, dorsalgia, opresión en el tórax o en la garganta y/o hipotensión.
Muy raramente se han observado convulsiones asociadas a reacciones a la perfusión. La interrupción temporal de la perfusión suele resolver estos síntomas sin necesidad de tratamiento adicional. No obstante, deben estar disponibles para uso inmediato medicamentos para tratar estos síntomas (como antihistamínicos, corticosteroides, adrenalina y anticonvulsivos) y equipo de emergencia. En la mayoría de los pacientes, el tratamiento puede reanudarse tras la resolución de todos los síntomas sin que estos reaparezcan. Las reacciones relacionadas con la perfusión rara vez se repiten tras el primer ciclo de tratamiento. Para minimizar el riesgo de reacciones a la perfusión, la dosis inicial debe administrarse a una velocidad ≤ 1 mg/min (véase la sección 4.2).
Síndrome de eritrodisestesia palmoplantar (EPP)
La EPP se caracteriza por erupciones cutáneas dolorosas, maculares y enrojecidas. En los pacientes, este acontecimiento se observa generalmente tras dos o tres ciclos de tratamiento. La mejoría suele producirse en 1 a 2 semanas y, en algunos casos, la resolución completa puede tardar hasta 4 semanas o más. Se han utilizado piridoxina a una dosis de 50 a 150 mg al día y corticosteroides para la profilaxis y el tratamiento de la EPP, aunque estos tratamientos no se han evaluado en estudios de fase III. Otras estrategias para la prevención y el tratamiento de la EPP incluyen mantener las manos y los pies fríos mediante la exposición al agua fría (inmersión, baño o natación), evitar el agua excesivamente caliente y evitar su restricción (no llevar calcetines, guantes ni calzado apretados). La EPP parece estar relacionada principalmente con la pauta posológica y puede limitarse prolongando el intervalo entre dosis 1 o 2 semanas (véase la sección 4.2). No obstante, esta reacción puede ser grave e incapacitante en algunos pacientes y puede requerir la suspensión del tratamiento (véase la sección 4.8).
Enfermedad pulmonar intersticial (EPI)
Se ha observado enfermedad pulmonar intersticial (EPI), que puede ser de inicio agudo, en pacientes que reciben doxorubicina liposomal pegilada, incluidos casos mortales (véase la sección 4.8). Si los pacientes presentan empeoramiento de los síntomas respiratorios, como disnea, tos seca y fiebre, debe suspenderse Caelyx pegilado liposomal y estudiar al paciente con prontitud. Si se confirma la EPI, debe suspenderse el tratamiento con Caelyx pegilado liposomal y tratar adecuadamente al paciente.
Extravasación
Aunque la necrosis local tras la extravasación se ha notificado muy raramente, Caelyx pegilado liposomal se considera irritante. Los estudios en animales sugieren que la administración de clorhidrato de doxorubicina como formulación liposomal reduce la posibilidad de lesión por extravasación. Si aparecen signos o síntomas de extravasación (p. ej., escozor, eritema), detenga la perfusión de inmediato y reanúdela en otra vena. La aplicación de hielo sobre el lugar de la extravasación durante aproximadamente 30 minutos puede contribuir a aliviar la reacción local. Caelyx pegilado liposomal no debe administrarse por vía intramuscular ni subcutánea.
Pacientes con diabetes
Debe tenerse en cuenta que cada vial de Caelyx pegilado liposomal contiene sacarosa y que la dosis se administra en solución para perfusión de glucosa al 5 % (50 mg/ml).
Excipientes
Este medicamento contiene menos de 1 mmol (23 mg) de sodio por dosis, esto es, esencialmente "exento de sodio".
Para las reacciones adversas frecuentes que requieren modificación de la dosis o suspensión del tratamiento, véase la sección 4.8.