El ramiprilato, metabolito activo del profármaco ramipril, inhibe la enzima dipeptidilcarboxipeptidasa I (sinónimos: enzima convertidora de la angiotensina; quininasa II).
Esta enzima cataliza la conversión en el plasma y los tejidos de la angiotensina I en la sustancia vasoconstrictora activa angiotensina II, así como la degradación del vasodilatador activo bradicinina.
La reducción de la formación de angiotensina II y la inhibición de la degradación de la bradicinina provocan vasodilatación.
Dado que la angiotensina II también estimula la liberación de aldosterona, el ramiprilato origina una reducción de la secreción de aldosterona.
La respuesta media a la monoterapia con inhibidores de la ECA fue más baja en los pacientes hipertensos de raza negra (afrocaribeños) (generalmente una población hipertensa con niveles bajos de renina) en comparación con los pacientes que no son de raza negra.
Advertencias
Embarazo
Embarazo:
No se recomienda la administración de ramipril durante el primer trimestre del embarazo y está contraindicada durante el segundo y tercer trimestres del embarazo.
Lactancia
Lactancia:
No se recomienda la administración de ramipril, siendo preferible la administración de tratamientos alternativos con un perfil de seguridad mejor establecido durante la lactancia, especialmente mientras dure la lactancia de un recién nacido o de un lactante prematuro.
Insuf. hepática
Insuf. hepática:
Véase IECA.
Insuf. renal
Insuf. renal:
Véase IECA.
Conducción
Conducción:
Algunos efectos adversos (p. ej., síntomas de disminución de la presión arterial, como los mareos) pueden disminuir la capacidad de concentración y de reacción del paciente y, en consecuencia, constituir un riesgo en situaciones en las que dichas capacidades son particularmente importantes (p. ej., conducir o utilizar máquinas). Esta situación puede producirse especialmente al inicio del tratamiento o cuando se cambia a partir de otros preparados. Durante varias horas tras la administración de la primera dosis o de los incrementos posteriores de dosis no es aconsejable conducir ni utilizar máquinas.
Poblaciones especiales
Embarazo: los inhibidores de la ECA, como el ramipril, o los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA II) no deben iniciarse durante el embarazo.
A menos que se considere esencial continuar el tratamiento con un inhibidor de la ECA o ARA II, las pacientes que planeen quedarse embarazadas deben cambiar su tratamiento a antihipertensivos alternativos que posean un perfil de seguridad de uso establecido durante el embarazo.
Cuando se diagnostique el embarazo, el tratamiento con inhibidores de la ECA o ARA II debe interrumpirse de inmediato y, si fuera necesario, iniciarse un tratamiento alternativo.
Pacientes con mayor riesgo de hipotensión
- Pacientes con el sistema renina-angiotensina-aldosterona fuertemente activado
Los pacientes con el sistema renina-angiotensina-aldosterona fuertemente activado se encuentran en riesgo de disminución aguda y pronunciada de la presión arterial y de deterioro de la función renal debido a la inhibición de la ECA, especialmente cuando se les administra por primera vez un inhibidor de la ECA o un diurético de forma concomitante o se efectúa un primer incremento de dosis.
Debe preverse una activación significativa del sistema renina-angiotensina-aldosterona, siendo necesaria vigilancia médica, incluida la monitorización de la presión arterial, por ejemplo en:
- pacientes con hipertensión grave;
- pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva descompensada;
- pacientes con impedimento del llenado o vaciado del ventrículo izquierdo hemodinámicamente relevante (p. ej., estenosis de la válvula mitral o aórtica);
- pacientes con estenosis unilateral de la arteria renal con un segundo riñón funcional;
- pacientes con depleción salina o de líquidos establecida o que puedan desarrollarla (incluidos los que toman diuréticos);
- pacientes con cirrosis hepática o ascitis;
- pacientes sometidos a una cirugía mayor o durante la anestesia con agentes que provoquen hipotensión.
En general, se recomienda proceder a la corrección de la deshidratación, hipovolemia o depleción salina antes de iniciar el tratamiento (en pacientes con insuficiencia cardíaca, no obstante, tales acciones correctoras deben ponderarse cuidadosamente frente al riesgo de sobrecarga de volumen).
- Insuficiencia cardíaca reversible o persistente tras infarto de miocardio (IM).
- Pacientes con riesgo de isquemia cardíaca o cerebral en caso de hipotensión aguda.
La fase inicial del tratamiento requiere supervisión médica especial.
Cirugía
Se recomienda, siempre que sea posible, que el tratamiento con inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, como el ramipril, se interrumpa el día anterior a la cirugía.
Monitorización de la función renal.
La función renal debe evaluarse antes y durante el tratamiento, y la dosis debe ajustarse especialmente durante las semanas iniciales del tratamiento.
Es necesario realizar una monitorización particularmente cuidadosa en pacientes con insuficiencia renal.
Existe riesgo de disminución de la función renal, particularmente en pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva o tras un trasplante renal.
Angioedema
Se ha notificado angioedema en pacientes tratados con inhibidores de la ECA, incluido el ramipril.
En caso de angioedema, debe interrumpirse el ramipril.
El tratamiento de urgencia debe instaurarse de inmediato.
Los pacientes deben permanecer en observación durante al menos 12 a 24 horas y recibir el alta médica tras la resolución completa de los síntomas.
Se ha notificado angioedema intestinal en pacientes tratados con inhibidores de la ECA, incluido el ramipril.
Estos pacientes presentan dolor abdominal (con o sin náuseas o vómitos).
Reacciones anafilácticas durante la desensibilización
La probabilidad y la gravedad de las reacciones anafilácticas y anafilactoides al veneno de insectos y otros alérgenos están incrementadas bajo la inhibición de la ECA.
Debe considerarse una interrupción temporal del ramipril antes de iniciar el proceso de desensibilización.
Hiperpotasemia
Se ha observado hiperpotasemia en algunos pacientes tratados con inhibidores de la ECA, incluido el ramipril.
Los pacientes con riesgo de desarrollar hiperpotasemia incluyen aquellos con insuficiencia renal, edad (> 70 años), diabetes mellitus no controlada, o aquellos que utilizan sales de potasio, diuréticos ahorradores de potasio y otras sustancias activas que aumenten la cantidad de potasio en el plasma, o situaciones como deshidratación, descompensación cardíaca aguda, acidosis metabólica.
Si se considera apropiado el uso concomitante de los agentes mencionados anteriormente, se recomienda la monitorización regular del potasio sérico.
Neutropenia/agranulocitosis
Se han notificado muy raramente casos de neutropenia/agranulocitosis, así como de trombocitopenia, anemia y depresión de la médula ósea.
Se recomienda la monitorización del recuento de leucocitos a fin de permitir la detección de una posible leucopenia.
Es aconsejable una monitorización más frecuente en la fase inicial del tratamiento y en pacientes con insuficiencia renal, pacientes con enfermedad del colágeno concomitante (p. ej., lupus eritematoso o esclerodermia) y los que estén siendo tratados con otros medicamentos que puedan causar alteraciones en el cuadro hemático.
Diferencias étnicas
Los inhibidores de la ECA pueden causar una tasa más elevada de angioedema en pacientes de raza negra que en los no pertenecientes a esta raza.
Como otros inhibidores de la ECA, el ramipril puede ser menos eficaz para disminuir la presión arterial en individuos de raza negra que en pacientes que no pertenezcan a esta raza, posiblemente debido a una mayor prevalencia de hipertensión asociada a un nivel bajo de renina en la población de hipertensos de raza negra.
Tos
Se ha notificado tos relacionada con el uso de inhibidores de la ECA.
Característicamente, esta tos es no productiva, persistente y desaparece tras la interrupción del tratamiento.
La tos inducida por los inhibidores de la ECA debe considerarse como parte del diagnóstico diferencial de la tos.