El paracetamol (paracetamolum), también denominado acetaminofén, es un agente analgésico y antipirético indicado en el tratamiento de la fiebre y del dolor de intensidad leve a moderada. Se trata de un medicamento ampliamente disponible sin receta médica, comercializado como genérico o bajo distintas denominaciones comerciales, entre las que figuran Tylenol y Panadol.
El paracetamol alivia el dolor tanto en la migraña aguda leve como en la cefalea tensional episódica. La combinación de ácido acetilsalicílico, paracetamol y cafeína también resulta útil en ambos cuadros cuando el dolor es leve, y se recomienda como tratamiento de primera línea. A dosis estándar, el paracetamol reduce ligeramente la fiebre, si bien es inferior al ibuprofeno en este aspecto, y los beneficios de su empleo antipirético son inciertos, sobre todo en el contexto de la fiebre de origen vírico. El paracetamol resulta eficaz frente al dolor posterior a la extracción de los cordales, aunque es menos eficaz que el ibuprofeno. La asociación de paracetamol e ibuprofeno proporciona una eficacia analgésica superior a la de cada fármaco por separado. El alivio del dolor que aporta el paracetamol en la artrosis es escaso y clínicamente irrelevante. La evidencia que respalda su uso en la lumbalgia, el dolor oncológico y el dolor neuropático resulta insuficiente. El paracetamol constituye el tratamiento de primera línea del dolor y la fiebre durante el embarazo; no se ha establecido una asociación causal con los trastornos del neurodesarrollo, mientras que el dolor y la fiebre no tratados pueden ocasionar daño a la madre y al feto.
En apoyo de las recomendaciones vigentes sobre su uso seguro durante la gestación, una revisión de 2026 concluyó que no se producían incrementos clínicamente significativos de la aparición de autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad, ni discapacidad intelectual en los hijos de gestantes que utilizaron paracetamol conforme a las indicaciones.
Cuando se administra según lo prescrito, con una dosis máxima diaria recomendada en el adulto de tres a cuatro gramos, el paracetamol es seguro y eficaz a corto plazo, con reacciones adversas infrecuentes similares a las del ibuprofeno. Se emplea con frecuencia en pacientes que no toleran los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno, frente a los cuales el paracetamol es habitualmente más seguro en el uso prolongado. No obstante, el consumo crónico de paracetamol puede ocasionar un descenso de la concentración de hemoglobina, indicativo de posible hemorragia digestiva, así como alteraciones de las pruebas de función hepática, y dosis superiores pueden derivar en toxicidad, incluida la insuficiencia hepática. La intoxicación por paracetamol es la principal causa de insuficiencia hepática aguda en el mundo occidental y representa la mayoría de las sobredosis medicamentosas en Estados Unidos, el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda.
El paracetamol fue sintetizado por primera vez en 1878 por Harmon Northrop Morse o, posiblemente, en 1852 por Charles Frédéric Gerhardt. Constituye el medicamento más utilizado para el dolor y la fiebre tanto en Estados Unidos como en Europa. Figura en la Lista de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud. El paracetamol se encuentra disponible como medicamento genérico, con denominaciones comerciales entre las que se incluyen Tylenol y Panadol, entre otras. En 2023 fue el 112.º medicamento más prescrito en Estados Unidos, con más de 5 millones de prescripciones.