⚠️ Advertencias
Embarazo
Embarazo:
Salvo indicación formal, no debe prescribirse ticlopidina durante el embarazo.
Lactancia
Lactancia:
Salvo indicación formal, no debe prescribirse ticlopidina durante la lactancia.
Insuficiencia renal
Insuficiencia renal:
Puede ser necesaria una reducción de la dosis; interrumpa el tratamiento si aparecen complicaciones hemorrágicas.
Monitorización hematológica
Los parámetros hematológicos (incluidas las plaquetas) deben determinarse antes de iniciar el tratamiento, cada dos semanas durante los tres primeros meses de tratamiento con ticlopidina y durante los 15 días siguientes a la interrupción si esta tiene lugar en los tres primeros meses.
Si aparece neutropenia (<1500 neutrófilos/mm³), trombocitopenia (<100.000 plaquetas/mm³) o un descenso del hematocrito, debe interrumpirse el tratamiento. Debe realizarse un hemograma completo, incluyendo plaquetas y elementos del frotis sanguíneo (esquistocitos), así como creatinina sérica, manteniendo la monitorización hasta la normalización de los valores.
Monitorización clínica
Todos los pacientes deben ser vigilados estrechamente para detectar cualquier signo o síntoma relacionado con reacciones adversas, especialmente durante los tres primeros meses de tratamiento.
Deben explicarse al paciente los signos y síntomas que pueden estar relacionados con neutropenia (fiebre, amigdalitis o ulceraciones bucales), trombocitopenia o alteraciones de la hemostasia (hemorragias inusuales o prolongadas, hematomas, púrpura y melenas), o ictericia (incluida la orina oscura y las heces pálidas).
Se debe advertir a todos los pacientes que interrumpan la medicación y consulten inmediatamente a su médico si aparece alguno de los síntomas mencionados.
La decisión de reanudar el tratamiento debe basarse en los hallazgos clínicos y analíticos.
El diagnóstico clínico de la Púrpura Trombocitopénica Trombótica (PTT) se caracteriza por la presencia de trombocitopenia, anemia hemolítica, síntomas neurológicos, disfunción renal y fiebre.
Su inicio puede ser súbito.
La mayoría de los casos se notificaron en las ocho primeras semanas tras el inicio del tratamiento.
Por el riesgo de desenlace mortal, si se sospecha una púrpura trombocitopénica trombótica, debe contactarse con un equipo médico especializado.
Se ha descrito que el tratamiento con recambio plasmático mejora el pronóstico.
Hemostasia
La ticlopidina debe utilizarse con precaución en pacientes con predisposición a las hemorragias.
El medicamento no debe administrarse de forma concomitante con heparinas, anticoagulantes orales o antiagregantes plaquetarios; no obstante, en los casos excepcionales de administración concomitante, debe garantizarse una estrecha monitorización clínica y analítica.
En los pacientes sometidos a cirugía programada, el tratamiento debe interrumpirse, siempre que sea posible, al menos 10 días antes de la intervención.
En una situación de cirugía urgente, con el fin de minimizar el riesgo hemorrágico, así como la prolongación del tiempo de hemorragia, pueden emplearse tres medidas, solas o combinadas:
− administración de 0,5 a 1 mg/kg de metilprednisolona por vía i.v., que puede repetirse.
− desmopresina 0,2 a 0,4 μg/kg.
− transfusión de plaquetas.
Dado que la ticlopidina sufre un amplio metabolismo hepático, el medicamento debe utilizarse con precaución en pacientes con insuficiencia hepática, y el tratamiento debe interrumpirse si aparece hepatitis o ictericia.
En caso de hepatitis o ictericia, debe iniciarse un estudio que permita aclarar la situación.
En tales casos, debe evitarse la reexposición a ticlopidina.