⚠️ Advertencias
Antes de viajar entre distintas zonas horarias, el paciente debe consultar con el médico. Viajar entre distintas zonas horarias puede suponer que el paciente tenga que utilizar la insulina y realizar las comidas a horas diferentes.
Hiperglucemia
Una dosificación inadecuada o la interrupción del tratamiento, especialmente en diabéticos tipo 1, puede dar lugar a hiperglucemia y cetoacidosis diabética. Los primeros síntomas de hiperglucemia se desarrollan habitualmente de forma gradual a lo largo de horas o días. Estos síntomas incluyen sed, aumento de la frecuencia urinaria, náuseas, vómitos, somnolencia, piel seca y enrojecida, sequedad de boca, pérdida de apetito y olor a acetona en el aliento. La hiperglucemia no tratada en los diabéticos tipo 1 puede conducir finalmente a cetoacidosis diabética y a la muerte.
Hipoglucemia
La omisión de una comida o la realización de ejercicio físico intenso no previsto puede dar lugar a hipoglucemia.
La hipoglucemia puede producirse si la dosis de insulina es demasiado alta en relación con las necesidades de insulina. En caso de hipoglucemia o sospecha de hipoglucemia, no debe administrarse Actrapid. Una vez estabilizada la glucemia del paciente, debe considerarse el ajuste de la dosis (véanse las secciones 4.8 y 4.9).
Los pacientes cuyo control glucémico mejora notablemente, p. ej. mediante una insulinoterapia intensiva, pueden experimentar una modificación de sus síntomas habituales de alerta de hipoglucemia y deben ser informados de ello. Los síntomas habituales de alerta pueden desaparecer en pacientes con diabetes de larga evolución.
Las enfermedades concomitantes, en particular las infecciones y los estados febriles, suelen incrementar las necesidades de insulina del paciente. Las enfermedades concomitantes que afectan a los riñones, al hígado o que afectan a las glándulas suprarrenales, la hipófisis o el tiroides pueden requerir modificaciones de la dosis de insulina.
Cuando el paciente cambia a otro tipo de insulina, los síntomas precoces de alerta de hipoglucemia pueden modificarse o atenuarse respecto a los experimentados con la insulina previa.
Cambio desde otros medicamentos de insulina
El cambio de los pacientes a otro tipo de insulina debe realizarse bajo estricta supervisión médica. Los cambios de concentración, marca (fabricante), tipo, origen (insulina animal, insulina humana o análogo de insulina) y/o método de fabricación (ADN recombinante frente a insulina de origen animal) pueden conllevar la necesidad de modificar la dosis. Los pacientes que cambien a Actrapid desde otro tipo de insulina pueden requerir un mayor número de inyecciones diarias o un cambio en la dosis respecto a la utilizada con sus medicamentos de insulina previos. Si es preciso un ajuste de la dosis, este puede producirse con la primera dosis o durante las primeras semanas o meses.
Reacciones en el lugar de inyección
Como con cualquier tratamiento con insulina, pueden producirse reacciones en el lugar de inyección, incluyendo dolor, eritema, urticaria, inflamación, hematoma, tumefacción y prurito. La rotación regular del lugar de inyección dentro de la misma zona reduce el riesgo de estas reacciones. Las reacciones suelen resolverse en unos días o semanas. En casos raros, las reacciones en el lugar de inyección pueden requerir la suspensión de Actrapid.
Trastornos de la piel y del tejido subcutáneo
Se debe instruir a los pacientes para que roten continuamente el lugar de inyección con el fin de reducir el riesgo de lipodistrofia y amiloidosis cutánea. Existe un riesgo potencial de retraso en la absorción de la insulina y de empeoramiento del control glucémico tras la inyección en zonas con estas reacciones. Se ha notificado que un cambio brusco del lugar de inyección a una zona no afectada provoca hipoglucemia. Se recomienda monitorizar la glucemia tras el cambio de una zona de inyección afectada a una no afectada, y puede considerarse el ajuste de la dosis de los medicamentos antidiabéticos.
Combinación de Actrapid con pioglitazona
Se han notificado casos de insuficiencia cardiaca cuando se utilizó pioglitazona en combinación con insulina, especialmente en pacientes con factores de riesgo para el desarrollo de insuficiencia cardiaca. Esto debe tenerse en cuenta si se valora el tratamiento con la combinación de pioglitazona y Actrapid. Si se utiliza la combinación, los pacientes deben ser vigilados para detectar signos y síntomas de insuficiencia cardiaca, aumento de peso y edema. La pioglitazona debe interrumpirse si se produce cualquier empeoramiento de los síntomas cardiacos.
Prevención de confusiones accidentales/errores de medicación
Se debe instruir a los pacientes para que comprueben la etiqueta de la insulina antes de cada inyección, con el fin de evitar confusiones accidentales entre Actrapid y otros medicamentos de insulina.
Trazabilidad
Con el fin de mejorar la trazabilidad de los medicamentos biológicos, deben registrarse claramente el nombre y el número de lote del producto administrado.