Tapentadol presenta un mecanismo de acción dual. Por una parte, actúa como agonista de los receptores opioides y, por otra, inhibe la recaptación de noradrenalina, lo que origina un aumento significativo de las concentraciones extracelulares de noradrenalina. Si bien el segundo mecanismo es menos pronunciado, tapentadol constituye un potente activador del receptor opioide mu. Tapentadol no es un profármaco, por lo que no requiere de una vía metabólica para ejercer su efecto analgésico.
Tras la administración oral, tapentadol se absorbe de forma muy rápida y completa. Cuando se administra en ayunas, la biodisponibilidad media es de aproximadamente el 32 %, ya que el fármaco experimenta metabolismo de primer paso. Las concentraciones séricas máximas se alcanzan aproximadamente 1,25 horas después de la administración de los comprimidos recubiertos con película de tapentadol.
Tras la administración intravenosa, el volumen de distribución es de 540 ± 98 L. La unión a proteínas plasmáticas es de aproximadamente el 20 %.
Tapentadol se metaboliza ampliamente, en torno al 97 %. El fármaco se conjuga con ácido glucurónico formando glucurónidos. Esta es la principal vía metabólica de tapentadol. En una proporción mucho menor, el 3 % del fármaco es metabolizado por las enzimas CYP2C9 y CYP2C19. Ninguno de los metabolitos presenta actividad analgésica.
El 70 % de una dosis oral de tapentadol se elimina por vía renal a través de la orina. Los metabolitos se encuentran en forma conjugada, esto es, sulfato de tapentadol y glucurónidos. El aclaramiento total tras la administración intravenosa es de 1530 ± 177 mL/min. La semivida de eliminación es de aproximadamente 4 horas tras la administración oral.
⚠️ Advertencias
Un aspecto muy importante durante el tratamiento con tapentadol es su potencial adictivo. Las personas que reciben agonistas de los receptores opioides deben ser monitorizadas de forma continua a fin de detectar un uso inadecuado sin indicación médica, así como dependencia. Tanto el prescriptor como el farmacéutico dispensador deben informar al paciente acerca de este fenómeno.
En casos de polifarmacia, es decir, cuando el paciente toma simultáneamente varios medicamentos que incluyen, además de tapentadol, otros agentes sedantes como las benzodiazepinas, deberá extremarse la precaución. El uso concomitante de tales preparados puede dar lugar a sedación potenciada, somnolencia, depresión respiratoria, coma e incluso muerte. En estos casos, deberán revisarse las dosis y los horarios de administración, o bien considerar métodos terapéuticos alternativos a fin de evitar la potenciación de los efectos adversos. Es importante informar al paciente de este efecto derivado del uso de medicamentos pertenecientes a los grupos mencionados.
Las sustancias con efecto depresor sobre el sistema nervioso central o sobre la función respiratoria, tales como benzodiazepinas, antipsicóticos, otros opioides, antitusígenos, antihistamínicos H1, barbitúricos y alcohol, cuando se emplean de forma concomitante con tapentadol, aumentan el riesgo de coma e incluso de muerte por efecto depresor acumulativo sobre el SNC. Pueden aparecer sedación excesiva y depresión respiratoria.
Los pacientes con traumatismos craneoencefálicos y con antecedentes, o confirmación, de hipertensión intracraneal, los que se encuentran en coma o con alteración del nivel de consciencia no deben utilizar tapentadol. Los pacientes pertenecientes a este grupo de riesgo se mantienen bajo monitorización continua, y este medicamento podría enmascarar el verdadero cuadro clínico.
En personas que presentan crisis convulsivas o que tienen un riesgo elevado de padecerlas, no se recomienda el uso de tapentadol. Cuando se administra junto con otros fármacos que reducen el umbral convulsivo, existe riesgo de aparición de convulsiones. No se dispone de datos clínicos al respecto, dado que los pacientes con trastornos convulsivos fueron excluidos de los ensayos clínicos. Lo mismo es aplicable a los pacientes con insuficiencia renal.
En los pacientes con insuficiencia hepática también deberá extremarse la precaución, especialmente al inicio del tratamiento. Los datos clínicos indican un aumento de la exposición sistémica a tapentadol en comparación con los pacientes con función hepática normal.
Los agonistas de los receptores opioides pueden producir espasmo del esfínter de Oddi, que puede manifestarse como dolor paroxístico en el hipocondrio derecho (cólico hepático). Los pacientes diagnosticados de enfermedades pancreáticas y de las vías biliares deberán utilizar los preparados que contienen tapentadol con especial precaución.
En el caso del tratamiento con tapentadol combinado con fármacos con propiedades agonistas-antagonistas mixtas (p. ej., pentazocina) o con agonistas parciales de los receptores opioides (p. ej., buprenorfina), deberá extremarse la precaución debido al riesgo de potenciación de los efectos adversos, lo que obliga a una monitorización continua del paciente.
Tapentadol utilizado de forma concomitante con antidepresivos tricíclicos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), antipsicóticos y otros medicamentos que reducen el umbral convulsivo puede incrementar el riesgo de convulsiones. Asimismo, se han notificado casos de síndrome serotoninérgico. La suspensión de los fármacos serotoninérgicos solía mejorar el estado del paciente.
La inhibición de la uridín-difosfato-transferasa, implicada en la vía de eliminación de tapentadol, por fármacos como fluconazol, ketoconazol y ácido meclofenámico, puede dar lugar a un aumento de la exposición sistémica a tapentadol.
Las sustancias inductoras de la uridín-difosfato-transferasa, tales como rifampicina, fenobarbital e hipérico, pueden disminuir la eficacia de tapentadol y aumentar el riesgo de potenciación de los efectos adversos.
Los pacientes en tratamiento con inhibidores de la monoaminooxidasa, o que hayan suspendido dichos fármacos en los 14 días previos, no deben utilizar tapentadol debido al elevado riesgo de crisis hipertensiva ocasionada por el incremento de las concentraciones de noradrenalina en las sinapsis.