⚠️ Advertencias
Embarazo
Embarazo:
La lidocaína puede administrarse durante el embarazo y la lactancia. La anestesia epidural con lidocaína está contraindicada en obstetricia en caso de crisis hemorrágica o hemorragia preexistente.
Lactancia
Lactancia:
La lidocaína puede administrarse durante el embarazo y la lactancia.
Insuficiencia hepática
Insuficiencia hepática:
Evite la administración o reduzca la dosis en caso de insuficiencia hepática grave.
Conducción
Conducción:
Tras la inyección de anestésicos locales puede producirse pérdida transitoria de la sensibilidad y/o bloqueo motor. Hasta que estos efectos hayan remitido, los pacientes no deben conducir ni manejar maquinaria.
La lidocaína debe ser administrada por personal formado en reanimación que disponga de acceso al equipo adecuado.
Cuando se administren anestésicos locales deben estar disponibles las instalaciones y el equipo de reanimación.
Debe utilizarse con precaución en pacientes con miastenia gravis, epilepsia, insuficiencia cardíaca congestiva, bradicardia o depresión respiratoria, incluidas las situaciones en las que se estén administrando agentes que se sabe que interaccionan con la lidocaína —ya sea aumentando su biodisponibilidad o produciendo efectos aditivos (p. ej., fenitoína) o prolongando su eliminación (p. ej., insuficiencia hepática o insuficiencia renal terminal en la que pueden acumularse los metabolitos de la lidocaína)—.
Los pacientes tratados con antiarrítmicos de clase III (p. ej., amiodarona) deben someterse a una estrecha vigilancia y debe valorarse la monitorización mediante ECG, ya que los efectos cardíacos pueden ser aditivos.
Se han notificado casos de condrólisis en pacientes que recibieron infusión intraarticular continua de anestésicos locales en el postoperatorio.
La mayoría de los casos notificados de condrólisis afectaron a la articulación del hombro.
Debido a la contribución de múltiples factores y a la inconsistencia de la literatura científica respecto al mecanismo de acción, no se ha establecido una relación causal.
La infusión intraarticular continua no constituye una indicación aprobada para la lidocaína.
La lidocaína intramuscular puede aumentar las concentraciones de creatina fosfoquinasa, lo que puede interferir en el diagnóstico del infarto agudo de miocardio.
Se ha demostrado que la lidocaína es porfirinógena en animales y debe evitarse en personas que padezcan porfiria.
El efecto de la lidocaína puede verse reducido si se inyecta en zonas inflamadas o infectadas.
La hipopotasemia, la hipoxia y el desequilibrio ácido-base deben corregirse antes de iniciar el tratamiento con lidocaína intravenosa.
Determinados procedimientos de anestesia local pueden asociarse a reacciones adversas graves, con independencia del anestésico local utilizado.
El bloqueo nervioso central puede provocar depresión cardiovascular, especialmente en presencia de hipovolemia, por lo que la anestesia epidural debe utilizarse con precaución en pacientes con la función cardiovascular alterada.
La anestesia epidural puede dar lugar a hipotensión y bradicardia.
Este riesgo puede reducirse mediante la administración previa de soluciones coloidales o cristaloides en la circulación.
La hipotensión debe tratarse con prontitud.
El bloqueo paracervical puede causar ocasionalmente bradicardia o taquicardia fetal, lo que requiere una monitorización cuidadosa de la frecuencia cardíaca fetal.
Las inyecciones en las regiones de la cabeza y el cuello pueden penetrar inadvertidamente en una arteria, provocando síntomas cerebrales incluso con dosis bajas.
Las inyecciones retrobulbares pueden alcanzar, aunque raramente, el espacio subaracnoideo craneal, ocasionando reacciones graves/severas que incluyen colapso cardiovascular, apnea, convulsiones y ceguera temporal.
Las inyecciones retrobulbares y peribulbares de anestésicos locales conllevan un bajo riesgo de disfunción persistente de la motilidad ocular.
Las causas principales incluyen el traumatismo y/o los efectos tóxicos locales sobre músculos y/o nervios.
La gravedad de tales reacciones tisulares está relacionada con el grado de traumatismo, la concentración del anestésico local y la duración de la exposición de los tejidos al anestésico local.
Por este motivo, como ocurre con todos los anestésicos locales, debe utilizarse la concentración y la dosis eficaces más bajas del anestésico local.
No se recomienda el uso de la solución inyectable de lidocaína en neonatos.
En este grupo de edad se desconoce la concentración sérica óptima de lidocaína necesaria para evitar la toxicidad, como convulsiones y arritmias cardíacas.
La inyección intravascular no está indicada y debe evitarse.
Utilizar con precaución en:
Pacientes con coagulopatía.
El tratamiento con anticoagulantes (p. ej., heparina), AINE o sustitutos del plasma provoca una mayor tendencia al sangrado.
La lesión accidental de los vasos sanguíneos puede dar lugar a una hemorragia grave.
Si fuera necesario, deben analizarse el tiempo de sangrado, el tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPa) y el recuento de plaquetas.
Pacientes con bloqueo completo o incompleto de la conducción cardíaca, debido a que los anestésicos locales pueden suprimir la conducción auriculoventricular.
Los pacientes con convulsiones de origen cerebral deben someterse a una vigilancia estricta para detectar manifestaciones de síntomas del sistema nervioso central.
Asimismo, dosis bajas de hidrocloruro de lidocaína también pueden ocasionar una mayor propensión a las convulsiones.
En pacientes con síndrome de Melkersson-Rosenthal pueden producirse con mayor frecuencia reacciones tóxicas y alérgicas del sistema nervioso a los anestésicos locales.
Tercer trimestre del embarazo.
La solución inyectable de lidocaína de 10 mg/ml no está aprobada para administración intratecal (anestesia subaracnoidea).