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Sobre este producto
Fabricante
Diurnal Europe B.V. (Francja)
Composición
Hydrocortisonum 0,5 mg
Código ATC
H02AB09
Fuente
URPL
Grupo farmacoterapéutico: corticosteroides para uso sistémico, glucocorticoides, código ATC: H02AB09.
Mecanismo de acción
La hidrocortisona es un glucocorticoide. Los glucocorticoides son esteroides adrenocorticales de origen natural o sintético que se absorben con facilidad en el tracto gastrointestinal.
Efectos farmacodinámicos
Se considera que la hidrocortisona es el principal corticosteroide secretado por la corteza suprarrenal. Los glucocorticoides de origen natural (hidrocortisona y cortisona), que también producen retención de sodio, se emplean como tratamiento sustitutivo en cuadros de insuficiencia adrenocortical. Asimismo, se utilizan por sus potentes efectos antiinflamatorios en trastornos de numerosos sistemas orgánicos. Los glucocorticoides ejercen efectos metabólicos intensos y diversos. Además, modifican las respuestas inmunitarias del organismo frente a distintos estímulos.
Eficacia clínica y seguridad
Población pediátrica
El estudio principal fue un estudio abierto, monocéntrico, de dosis única, realizado en 24 pacientes pediátricos menores de 6 años que requerían tratamiento sustitutivo por insuficiencia suprarrenal debida a HSC, insuficiencia suprarrenal primaria o hipopituitarismo. El estudio incluyó tres cohortes consecutivas: la primera con 12 pacientes de entre 2 y 6 años, la segunda con 6 pacientes de entre 28 días y 2 años, y la tercera con 6 recién nacidos desde el nacimiento hasta menos de 28 días de edad.
De los 24 pacientes, 23 presentaban diagnóstico de HSC y uno de hipopituitarismo, incluido hipotiroidismo. Un paciente presentaba hipoplasia renal, otro dermatitis atópica y otro rinitis. El estudio empleó una dosis única de granulado de Alkindi, equivalente en cada paciente a la dosis matutina previa de su tratamiento glucocorticoide habitual. El intervalo de dosis administradas de Alkindi fue de 1 mg a 4 mg. Los padres/cuidadores (y, cuando fue posible, los propios niños) valoraron la palatabilidad de Alkindi tras su administración mediante una escala Likert de 5 puntos.
Dado que se trató de un estudio de dosis única, la variable principal de eficacia fue el cortisol sérico a los 60 minutos. En los 24 pacientes se constató que Alkindi elevaba los valores de cortisol respecto a los basales conforme a lo previsto: mediana del cortisol basal 14,1 nmol/l (intervalo 14,1 a 104,5); mediana de Cmáx 535,2 nmol/l (intervalo 346,2 a 1.445,1).
En cuanto a la palatabilidad, Alkindi obtuvo una valoración favorable. Entre los padres y cuidadores consultados sobre la experiencia del niño con el medicamento (n = 23), el 82,6 % estuvo de acuerdo/totalmente de acuerdo en que su hijo tragó Alkindi con facilidad, el 65,2 % estuvo de acuerdo/totalmente de acuerdo en que su hijo presentó una reacción positiva tras la administración de Alkindi, el 95,5 % administraría con agrado Alkindi a su hijo en el futuro y el 95,5 % indicó que preferiría Alkindi al preparado habitual de hidrocortisona en el tratamiento de su hijo. Seis de los 12 niños de la cohorte 1 (intervalo de edad de 2,6 a 4,7 años) respondieron a un cuestionario adaptado de palatabilidad. Más del 50 % de los sujetos refirió que el sabor, la sensación en boca y la facilidad de deglución eran muy buenos y que probablemente volverían a tomar el medicamento. En total, el 68,8 % de los voluntarios adultos sanos describió el sabor como neutro.
Advertencias
Crisis suprarrenal
Si el niño vomita o experimenta un deterioro agudo de su estado, debe administrarse hidrocortisona parenteral sin demora. Los cuidadores deben recibir formación para administrar este tratamiento en caso de urgencia.
La interrupción brusca del tratamiento con hidrocortisona puede provocar una crisis suprarrenal y la muerte. La insuficiencia adrenocortical secundaria inducida por el medicamento puede ser consecuencia de una retirada demasiado rápida de los corticosteroides y puede minimizarse mediante una reducción gradual de la dosis. Este tipo de insuficiencia relativa puede persistir durante meses tras la finalización del tratamiento; por ello, ante cualquier situación de estrés que se produzca en dicho período, debe reanudarse el tratamiento con corticosteroides.
Durante el cambio desde formas orales convencionales de hidrocortisona, trituradas o mezcladas, a Alkindi puede producirse una crisis suprarrenal. Se recomienda monitorizar estrechamente a los pacientes durante la primera semana posterior al cambio. Los profesionales sanitarios deben informar a los cuidadores y pacientes de la necesidad de administrar dosis adicionales de Alkindi si se observan síntomas de insuficiencia suprarrenal. Cuando sea necesario, debe valorarse el aumento de la dosis diaria total de Alkindi y solicitar asistencia médica de inmediato.
Inmunización
El tratamiento sustitutivo con corticosteroides en pacientes con insuficiencia suprarrenal no induce inmunosupresión y, por tanto, no constituye una contraindicación para la administración de vacunas vivas.
Infecciones
La incidencia de infecciones no debería ser mayor en relación con la dosis sustitutiva de hidrocortisona, pero todas las infecciones deben tratarse como graves y la dosificación de esteroides en situaciones de estrés debe iniciarse de forma precoz (véase sección 4.2). Los pacientes con insuficiencia suprarrenal corren riesgo de presentar una crisis suprarrenal potencialmente mortal durante una infección, por lo que la sospecha clínica de infección debe ser alta y debe solicitarse a tiempo la valoración por un especialista.
Reacciones adversas del tratamiento sustitutivo con corticosteroides
La mayoría de las reacciones adversas de los corticosteroides depende de la dosis y de la duración de la exposición. Por tanto, las reacciones adversas son menos probables cuando los corticosteroides se utilizan como tratamiento sustitutivo.
Los corticosteroides pueden provocar un retraso del crecimiento en la lactancia, la infancia y la adolescencia, que puede ser irreversible. El tratamiento debe limitarse a la dosis mínima necesaria para alcanzar la respuesta clínica deseada y, cuando sea posible reducir la dosis, dicha reducción debe ser gradual. Un aumento excesivo del peso corporal junto con una disminución de la velocidad de crecimiento u otros síntomas o signos de síndrome de Cushing sugieren una sustitución excesiva con glucocorticoides. Los lactantes requieren revisiones frecuentes y deben ser evaluados al menos cada tres o cuatro meses para valorar su crecimiento, presión arterial y estado general.
En los niños, el uso de dosis más elevadas de esteroides sustitutivos puede alterar la densidad mineral ósea. Según la respuesta de cada paciente, debe utilizarse la dosis mínima eficaz de esteroides.
Debe advertirse a los pacientes o cuidadores sobre posibles reacciones adversas psiquiátricas graves. En pacientes adultos con dosis sustitutivas de hidrocortisona se han observado euforia, manía, psicosis con alucinaciones y delirio (véase sección 4.8). Los síntomas suelen aparecer en los días o semanas posteriores al inicio del tratamiento. El riesgo puede ser mayor con dosis altas o exposiciones sistémicas elevadas (véase también sección 4.5), si bien las dosis no permiten predecir el desarrollo, el tipo, la gravedad ni la duración de las reacciones. La mayoría de las reacciones remite tras la reducción de la dosis o la retirada del medicamento, aunque puede requerirse tratamiento específico. Debe aconsejarse a los pacientes y cuidadores que soliciten asistencia médica si aparecen síntomas psicológicos preocupantes, especialmente si se sospecha estado de ánimo depresivo o ideación suicida. Asimismo, los pacientes y cuidadores deben estar atentos a posibles trastornos psiquiátricos que puedan aparecer durante la reducción o retirada de los esteroides sistémicos, o inmediatamente después, aunque tales reacciones no suelen notificarse con frecuencia. En raras ocasiones se han descrito reacciones anafilactoides en pacientes que reciben corticosteroides, sobre todo si presentan antecedentes de alergia a determinados medicamentos.
Trastornos visuales
Se han notificado trastornos visuales con el uso sistémico y tópico de corticosteroides. Si el paciente presenta síntomas como visión borrosa u otras alteraciones visuales, debe considerarse derivarlo al oftalmólogo para evaluar posibles causas, entre las que figuran cataratas, glaucoma o enfermedades raras como la coriorretinopatía serosa central, descritas tras el uso sistémico y tópico de corticosteroides.
Excreción de los granulados
En ocasiones puede observarse la presencia de granulados en las heces, ya que el núcleo del granulado no se absorbe en el intestino tras liberar el principio activo. Esto no implica que el medicamento haya sido ineficaz, por lo que el paciente no debe tomar a continuación una dosis adicional.
Administración por sonda nasogástrica
Los granulados de Alkindi no son adecuados para su administración por sonda nasogástrica, ya que podrían provocar la obstrucción de la sonda.