Grupo farmacoterapéutico: Antidiabéticos orales: Sulfonamidas, derivados de la urea. Código ATC: A10B B12.
La glimepirida es una sustancia hipoglucemiante activa por vía oral perteneciente al grupo de las sulfonilureas. Puede emplearse en la diabetes mellitus no insulinodependiente.
Mecanismo de acción
La glimepirida actúa principalmente estimulando la liberación de insulina por las células beta pancreáticas.
Al igual que con otras sulfonilureas, este efecto se basa en un aumento de la capacidad de respuesta de las células beta pancreáticas al estímulo fisiológico de la glucosa. Además, la glimepirida parece presentar efectos extrapancreáticos pronunciados, postulados también para otras sulfonilureas.
Liberación de insulina
Las sulfonilureas regulan la secreción de insulina mediante el cierre del canal de potasio sensible al ATP en la membrana de la célula beta. El cierre del canal de potasio induce la despolarización de la célula beta y produce —mediante la apertura de los canales de calcio— un aumento del flujo de calcio al interior de la célula.
Ello conduce a la liberación de insulina por exocitosis.
La glimepirida se une con una elevada tasa de intercambio a una proteína de la membrana de la célula beta asociada al canal de potasio sensible al ATP, pero distinta del lugar habitual de unión de las sulfonilureas.
Actividad extrapancreática
Los efectos extrapancreáticos consisten, por ejemplo, en una mejora de la sensibilidad del tejido periférico a la insulina y una disminución de la captación hepática de insulina.
La captación de glucosa desde la sangre hacia los tejidos musculares y adiposos periféricos se realiza a través de proteínas transportadoras específicas situadas en la membrana celular. El transporte de glucosa en estos tejidos constituye el paso limitante de la velocidad de su utilización. La glimepirida incrementa muy rápidamente el número de moléculas transportadoras de glucosa activas en las membranas plasmáticas de las células musculares y adiposas, lo que estimula la captación de glucosa.
La glimepirida aumenta la actividad de la fosfolipasa C específica del glucosil-fosfatidilinositol, lo que puede correlacionarse con la lipogénesis y la glucogénesis inducidas por el fármaco en células adiposas y musculares aisladas.
La glimepirida inhibe la producción hepática de glucosa al elevar la concentración intracelular de fructosa-2,6-bisfosfato, que a su vez inhibe la gluconeogénesis.
Generalidades
En personas sanas, la dosis oral mínima eficaz es de aproximadamente 0,6 mg. El efecto de la glimepirida es dosis-dependiente y reproducible. La respuesta fisiológica al ejercicio físico agudo, consistente en la reducción de la secreción de insulina, se mantiene con glimepirida.
No se observaron diferencias significativas en el efecto independientemente de que el fármaco se administrara 30 minutos antes de la comida o inmediatamente antes de ella. En pacientes diabéticos, puede lograrse un buen control metabólico a lo largo de 24 horas con una sola dosis diaria.
Aunque el metabolito hidroxilado de la glimepirida originó una disminución pequeña pero significativa de la glucemia en personas sanas, solo representa una parte menor del efecto total del fármaco.
Tratamiento combinado con metformina
En un estudio se ha demostrado un mejor control metabólico con tratamiento concomitante de glimepirida frente a metformina en monoterapia en pacientes no controlados adecuadamente con la dosis máxima de metformina.
Tratamiento combinado con insulina
Los datos sobre el tratamiento combinado con insulina son limitados. En pacientes no controlados adecuadamente con la dosis máxima de glimepirida puede iniciarse tratamiento concomitante con insulina. En dos estudios, la combinación alcanzó la misma mejora del control metabólico que la insulina en monoterapia; no obstante, en el tratamiento combinado se requirió una dosis media de insulina inferior.
Poblaciones especiales
Población pediátrica:
Se realizó un ensayo clínico controlado con comparador activo (glimepirida hasta 8 mg al día o metformina hasta 2.000 mg al día) de 24 semanas de duración en 285 niños (de 8 a 17 años) con diabetes de tipo 2.
Tanto la glimepirida como la metformina mostraron una disminución significativa de la HbA1c respecto al valor basal (glimepirida –0,95 (EE 0,41); metformina –1,39 (EE 0,40)). Sin embargo, la glimepirida no cumplió los criterios de no inferioridad frente a la metformina en la variación media de la HbA1c respecto al valor basal. La diferencia entre tratamientos fue del 0,44 % a favor de la metformina. El límite superior (1,05) del intervalo de confianza del 95 % para la diferencia no fue inferior al margen de no inferioridad del 0,3 %.
Tras el tratamiento con glimepirida no se observaron nuevas alertas de seguridad en niños en comparación con los pacientes adultos con diabetes mellitus de tipo 2. No se dispone de datos de eficacia y seguridad a largo plazo en pacientes pediátricos.