Ácido fólico en el embarazo: dosis, momento y evidencia
Respuesta corta: 400–800 µg/día, comenzando al menos 1 mes antes de la concepción hasta las primeras 12 semanas
La suplementación con ácido fólico reduce drásticamente el riesgo de defectos del tubo neural (DTN) — específicamente espina bífida y anencefalia. La evidencia es una de las más robustas en obstetricia preventiva: la suplementación diaria reduce el riesgo de DTN aproximadamente un 70%.
Dosis según categoría de riesgo
- Embarazos de bajo riesgo (recomendación estándar): 400 µg/día desde al menos 1 mes antes de la concepción hasta las 12 primeras semanas del embarazo.
- Riesgo moderado (diabetes, obesidad IMC ≥30, antiepilépticos, antecedentes familiares de DTN): 1 mg (1000 µg)/día.
- Alto riesgo (embarazo previo con DTN, paciente o pareja con DTN): 4–5 mg/día (con receta), según indicación de obstetra.
- Continuación: muchas guías recomiendan mantener 400 µg/día durante todo el embarazo y la lactancia.
Por qué el momento es clave
El tubo neural se cierra entre los días 21 y 28 de gestación — normalmente antes de que muchas mujeres sepan que están embarazadas. Por eso la suplementación debe comenzar antes de la concepción, no en la primera consulta prenatal. Idealmente, al planificar el embarazo.
Folato natural vs. ácido fólico
- Ácido fólico (sintético, en suplementos y alimentos fortificados): bien absorbido, se convierte en la forma activa 5-MTHF en el organismo.
- Folato (forma natural en hojas verdes, legumbres, cítricos): menos estable, biodisponibilidad más baja (~50%).
- Suplementos de 5-metiltetrahidrofolato (5-MTHF): no hay evidencia concluyente de superioridad sobre el ácido fólico en población general, pero a menudo se usan en mujeres con variantes del gen MTHFR (SEGO no recomienda tests MTHFR de rutina).
Esta información es solo con fines educativos. No constituye consejo médico. Consulte siempre a un profesional de salud cualificado.